FUNDAMENTO TEÓRICO DEL IMAGINARIO SOCIAL
En
Guatemala siempre ha existido los conflictos étnicos culturales, ahora han tomado
un giro diferente en la ideología y economía, esto debido por la toma y asalto
de la conciencia por el derecho a no ser consultados sobre el uso de los
recursos y de la desinformación del Estado que no le ha dado su pleno apoyo e
importancia de información democrática transparente a la sociedad civil, ni a
los grupos que son guiados, explotando las normas que protegen a la persona
humana y afectando en forma directa los recursos del país, por lo que resulta
esencial su utilización sostenible para que se evite la degradación y
agotamiento de dichos recursos y de garantizar su racional y equitativo
aprovechamiento a favor a las generaciones presente y futuras.
En tal
sentido, la memoria histórica (Conflictos) debería conducirnos a reflexionar
que en el pasado quedaron consecuencias de la mala unificación del país, pero
definitivamente esta reflexión debería servir de ejemplo para no seguir
cometiendo los mismos errores del ayer. Hoy por hoy, hay que hacer un esfuerzo
en conjunto por reconstruir una nación multiétnica, pluricultural y multilingüe
mediante el ejercicio del reconocimiento y la mutua convivencia para
potencializar un desarrollo humano sin racismo y sin exclusión.
El racismo
y exclusión persiste en estos tiempos con la gente indígena ya que no son
tratados de la manera como debería de ser, obstruyendo los derechos de cada
persona, y esto implica pocas oportunidades para que nuestra gente se supere y
por ende el mal desarrollo de las zonas rurales y del país en general. Pero el
problema real es que estamos generando una sociedad y en nuestro propio tiempo
lleno de malestar e indiferencia donde sigue restringiéndose la actitud de lo
sensible y el trabajo en conjunto de la razón humana para potenciar
sinérgicamente la inclusión, y esto en definitiva es parte de la crisis y
cuestionamiento del capitalismo, así como sus correspondientes secuelas para
los países del tercer y cuarto mundo.
Sin
embargo, la exclusión y el racismo no son los únicos que provocan indiferencia
y desacuerdo en la sociedad, las ideologías y la religión son otros temas que
se deben tomar en cuenta en el imaginario social, ya que constituye en gran
parte en la vida cotidiana y va de la mano con las políticas que se manejan
internamente en las diferentes religiones. Nuestra gente muere en la ignorancia
al crear propios fundamentos que excluyen a otras personas sin darse cuenta de
que nuestra realidad es otra, no es juzgar ni hacer de menos las religiones, es
abrirle los ojos a que el cambio y el desarrollo depende de nosotros mismos.

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